1. Que a la fecha, el proyecto es financiado por la Fundación Paz y Solidaridad y se desarrolla en el marco del proceso de Integración Andina y Sudamericana.
2. Que el proceso de Integración Andino es el más antiguo de América Latina y tiene avances significativos, que lo convierte, frente a la Unión Europea, en un interlocutor válido para las negociaciones por un TLC Acuerdo de Asociación UE – CAN (devenido en TLC).
3. Que, resulta importante mencionar que este proceso deja en segundo plano las políticas sociolaborales de armonización de las legislaciones laborales, de seguridad social, salud laboral, de medio ambiente, las políticas migratorias, de vivienda, de salud, así como las políticas educativas y culturales, de formación técnica y profesional, de desarrollo científico y tecnológico, entre otras. Se carece de un enfoque efectivo de atención a la denominada “Agenda Social Andina” o a la importancia de la “Cohesión Social” a la par de los procesos comerciales.
4. Que, como contraparte a estos proceso de integración con énfasis en la parte comercial, el movimiento sindical de la subregión andina viene atravesando diferentes problemas, frente a las restricciones para el libre ejerció de la libertad sindical, flexibilización salarial, reducción de la cobertura de la negociación colectiva, menor accesibilidad a la seguridad social, incremento de los accidentes de trabajo, invisibilidad de las enfermedades profesionales, mínima cobertura de aseguramiento frente a riesgos laborales, desregularización del marco normativo legal laboral, incremento de la migración laboral, débil capacidad de los gobiernos por defender eficientemente el medio ambiente andino, por nombrar algunos de ellos.
5. Que, el contexto mencionado, no solamente afecta a los trabajadores sino que las mujeres trabajadoras andinas también atraviesan estos problemas específicos, con énfasis y particularidades expresadas en la pérdida de derechos adquiridos en la práctica, es decir a pesar de las leyes existentes, como son el cuidado infantil, lactancia, descanso de maternidad, subsidios, no se cumple con las mismas y más bien se acrecienta la discriminación salarial y los casos de acoso sexual, además de la prueba de embarazo como condición previa a la contratación.
1. Las organizaciones sindicales andinas deben contar con los mecanismos y estrategias que permitan, tanto solicitar como brindar el apoyo solidario cuando este sea solicitado por otras organizaciones. En ése sentido, el ILA cumple un papel de articulación entre las 16 centrales sindicales que se encuentran asociadas, desde un principio de unidad en la acción y de solidaridad que sea requerido, para de esta forma alcanzar una mayor eficacia en la defensa de los derechos sociolaborales en la Sub Región Andina.
2. Encargar al ILA en la vigilia de los proceso de integración, particularmente de la Comunidad Andina y como parte de la Agenda Social Andina, se incorpore en forma prioritaria, el tema de los derechos humanos, con especial énfasis en los Derechos del Trabajo. En el proceso de integración andinos hay avances en la Carta Social Andina, pero será parte de las tareas concretar acciones para su vigencia efectiva.
3. Encargar al ILA, con respaldo de todas las Centrales y Confederaciones que forman parte del CCLA, la continuidad y ampliación del proyecto “Fortalecimiento Sindical desde la Defensa y Desarrollo de los Derechos Sociolaborales en la Comunidad Andina” a un horizonte temporal de dos años adicionales, hasta el 2012, ante Comisiones Obreras – CC.OO y la Fundación Paz y Solidaridad – FPyS.
Dado en la ciudad de Lima – Perú, el 29 de Setiembre del 2009.