OPINION N° 31
MANIFIESTO DE LA CIUDAD DE LA PAZ
LOS TRABAJADORES Y TRABAJADORAS ANDINAS
FRENTE AL TLC
El Consejo Consultivo Laboral Andino órgano de la Comunidad Andina que congrega a las Confederaciones Sindicales más representativas de los países andinos, reunido en la ciudad de La Paz, Bolivia en el marco de su XIV Reunión Ordinaria, habiendo agotado un largo debate sobre el impacto de los Tratados de Libre Comercio (TLC) en nuestros países, ve la necesidad de pronunciarse en los siguientes términos:
- Ratificamos nuestro convencimiento acerca de la importancia del comercio entre los países como un mecanismo para promover el crecimiento y el desarrollo, siempre que los acuerdos comerciales se negocien en un marco debidamente regulado y en condiciones de equidad, teniendo como objetivo esencial el mejoramiento de las condiciones de vida de los habitantes de los países involucrados, promueva la eliminación de las desigualdades y genere empleo decente; en resumen que nos permita un desarrollo productivo y sostenible de nuestros países y superar nuestra condición de subdesarrollo.
- El TLC negociado con Estados Unidos por parte de algunos de los países andinos, lejos de perseguir los objetivos descritos, contribuye a profundizar la pobreza y la exclusión de millones de hombres y mujeres a los que se les ha negado y niega el derecho a cubrir sus necesidades básicas.
El texto negociado consolidada políticas de apertura que en los últimos años han impulsado una concentración desmedida del poder económico, generando mayor desigualdad en la distribución del ingreso y la destrucción del aparato productivo local.
- Dado que en las próximas semanas se tiene previsto firmar, el Tratado de Libre Comercio por parte de los Ministros de Comercio Exterior de Colombia y Perú y su homólogo de los Estados Unidos, y paralelamente el Gobierno de Ecuador continua buscando concluir sus negociaciones; expresamos nuestro rotundo rechazo y oposición a que el mismo sea suscrito por nuestros Gobiernos, dado los efectos negativos que acarreara a nuestras débiles economías, además de socavar las bases del proceso de integración andino, en las diferentes áreas que comprenden dichos acuerdos
AGRICULTURA
- Al no haberse contemplado la eliminación de los subsidios al agro con que el Gobierno de los Estados Unidos beneficia a sus agricultores, los términos actuales del acuerdo resultan perversos dado que suponen el desempleo masivo de nuestros agricultores que no podrán competir en igualdad de condiciones con sus pares norteamericanos. No existiendo adicionalmente garantías de que se levantarán las barreras pararancelarias y fitosanitarias de los Estados Unidos.
PROPIEDAD INTELECTUAL Y SALUD
- Los acuerdos alcanzados en materia de protección de patentes ampliando los plazos de vigencia de las mismas sólo favorecen a las transnacionales farmacéuticas, creando un monopolio de facto y limitando el acceso a los medicamentos genéricos, por parte de las poblaciones con menor capacidad adquisitiva de nuestros países.
PROPIEDAD INTELECTUAL Y BIODIVERSIDAD
- Los textos negociados no garantizan el derecho de nuestros pueblos a defender su biodiversidad, ni logra evitar que se patente nuestras plantas y los recursos genéticos de nuestros seres vivos; debiendo haberse exigido en reciprocidad que los Estados Unidos ratifique los Convenios de Diversidad Biológica y el Protocolo de Kyoto.
COMPRAS ESTATALES
- Con el TLC se imposibilita que nuestros Gobiernos puedan implementar políticas de desarrollo sobre la base de las compras estatales, imponerse un trato similar a empresas extranjeras frente a las nacionales quienes competirían con desventaja. Por su parte los Estados Unidos no garantizan que nuestras empresas puedan competir a nivel de todos sus Estados.
SERVICIOS PÚBLICOS
- Los TLCs van a relanzar los procesos de privatización de los servicios públicos (agua, electricidad, gas, telefonía, educación, entre otros) con las nefastas consecuencias que ya conocemos como es el incremento de los costos del servicio.
En el campo de la educación se corre el riesgo de una gradual reducción o supresión de la financiación pública, por una oferta de educación privada; como se aprecia a nivel Universitario negándose así el derecho a acceder a una educación de calidad por parte de los ciudadanos sin recursos; aumentando la brecha social.
DERECHOS LABORALES
- El TLC no garantiza mecanismos de protección eficaces de los derechos laborales y ha generado un proceso regional de rebaja de las garantías laborales. Por el contrario se promueve un empleo precario y de bajos salarios en aras de la “competitividad” regional.
Por lo expuesto acordamos:
- Expresar nuestro rotundo rechazo a los Tratados de Libre Comercio (TLC) negociados por los Gobiernos de Colombia, Ecuador y Perú.
- Requerir a los Gobiernos involucrados a abstenerse a firmar los TLC negociados.
- Exhortar al Parlamento Andino para que convoque una reunión de urgencia para analizar los textos del TLC y la violación de estos de la legislación comunitaria.
- Fijar el 20 de Setiembre como Día de Jornada de Lucha contra el TLC en todos los países de la Subregión.
- Encargar a la Presidencia explorar las posibilidades de interponer ante el Tribunal Andino de Justicia una demanda contra los Gobiernos de Colombia, Perú y eventualmente Ecuador por las violaciones de la normativa comunitaria, en el supuesto que se ratifique los TLC negociados.
- Suscribir una carta abierta dirigido a los Parlamentarios de EE.UU., Colombia, Perú y Ecuador; conminándolos a no ratificar dichos Tratados, en el supuesto que los mismos sean firmados..
- Exhortar a los Gobiernos Andinos a mantener la unidad de la Comunidad Andina, como valor fundamental en el proceso de integración latinoamericana.
- Encargar a los Capítulos Nacionales del CCLA involucrados, adoptar un Plan de Lucha contra el TLC y comunicar a la Presidencia sus movilizaciones e iniciativas de lucha para preparar un cronograma regional que tiene como marco el Día de la Jornada de Lucha contra el TLC.
- Remitir la presente declaración a las diferentes instituciones y órganos de la CAN.
La Paz, Bolivia, 31 de marzo de 2006
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