Mensaje del
Presidente del Consejo Consultivo Laboral Andino (CCLA) Don José Chávez ante el Sistema Andino de Integración Jornada de Reflexión en torno a la Integración Andina
Lima, 18 Setiembre de 2003
El Consejo Consultivo Laboral
Andino, cuya Presidencia tengo el honor de detentar cumple
este año 20 años de creación. En ese
lapso, su funcionamiento ha tenido momentos de gran auge así
como de adormecimiento, sin embargo desde hace cinco años
viene demostrando un proceso de franca consolidación
lo que se refleja en su activa participación en pro
del logro de los objetivos que anima a la Comunidad Andina.
En este último periodo
el CCLA ha hecho uso de las prerrogativas que le asigna el
Acuerdo de Cartagena, emitiendo 21 Opiniones con lo que se
ha abordado diversos campos de la problemática andina
como son las Negociaciones del ALCA, del Mercosur; obviamente
también sobre la problemática sociolaboral como
el derecho a la salud laboral, seguridad social o la propia
libertad sindical, opiniones que luego serían parcialmente
recogidas en los recientes instrumentos sociolaborales de
Migración, Seguridad Social y Salud en el Trabajo,
entre muchos otros temas. Asimismo en su oportunidad ha participado
activamente en la discusión de la Carta Social Andina
impulsada por el Parlamento Andino y también hizo llegar
sus propuestas a la iniciativa de los Cancilleres que se concretó
en la Carta Andina de Promoción y Defensa de los Derechos
Humanos y en este último año ha sido el principal
impulsor junto con el Consejo Asesor de Ministros de Trabajo
de la iniciativa por dotar a la Comunidad Andina de un Observatorio
Laboral Andino.
Si a todo ello le sumamos nuestro
"Boletín Integración & Trabajo"
del que ya se han editado 10 números, así como
las diferentes publicaciones y estudios que hemos puesto a
disposición del sistema andino de integración,
es fácil concluir; el serio compromiso de los trabajadores
y del movimiento sindical andino que los representa, con el
proyecto de integración plasmado en la Comunidad Andina.
Obviamente todavía no nos
sentimos totalmente satisfechos y quizás nunca nos
sintamos, dado que todo trabajo humano es perfeccionable pero
sí creemos haber ganado a pulso nuestra carta de ciudadanía
andina, en este recinto, lo que ha su vez nos permite expresar
con trasparencia y en voz alta nuestras preocupaciones y temores
sobre el futuro de la CAN
Previamente recordar que el compromiso
de los trabajadores se asienta en criterios simples y sencillos
fruto de nuestra propia experiencia sindical o por encontrarse
profundamente arraigados en la vida cotidiana de los trabajadores;
a saber:
- Compartimos la opinión del Secretario General
de la CAN al creer que juntos somos mas fuertes que separados;
- Que nuestros pueblos se encuentran naturalmente unidos
por la lengua, la historia y nuestra cultura común.
- Que es posible lograr un desarrollo regional sustentable
y basado en la equidad, con democracia y pleno respeto de
los derechos humanos.
Estos son los pilares sobre los
que se asienta el compromiso de los sindicatos con el proceso
de integración andino, concepción que entendíamos
que era compartida por los Gobiernos de los países
miembros. A este respecto, sin embargo tenemos que confesar
que los últimos acontecimientos nos genera importantes
dudas.}
El reciente "redireccionamiento"
adoptado por los Presidentes y Cancilleres de nuestros Gobiernos
parece reflejar más el abandono de un proceso de integración
pleno e integral para reducirse a áreas totalmente
legítimas y válidas pero huérfanas del
peso político que da la armonización de las
políticas económicas y monetarias. En especial
nos preocupa que intereses particulares hayan impedido concluir
la fijación de un Arancel Externo Común (AEC)
Por otro lado no podemos dejar
de ver con esperanza la posibilidad de plasmar en un plazo
breve un acuerdo comercial con MERCOSUR pero alentamos a que
con esa misma audacia con que los Padres de la Patria visionaron
una Patria Andina, nuestros actuales conductores impulsen
la conformación de una "COMUNIDAD ECONOMICA LATINOAMERICANA"
basada en estos dos procesos de integración, que haga
suyo el desarrollo no sólo de una dimensión
comercial y económica sino también la dimensión
social del mismo.
Somos conscientes también
que ello puede ser un proceso de mediano plazo y que mientras
avanzamos en esa dirección, no podemos detener nuestros
esfuerzos por mejorar y profundizar la integración
andina.
En dicha tarea, la "Agenda
Social Andina" constituye un tema central para los trabajadores,
sobre la cual, aunque todos expresan su intención de
apoyarla y ya se han suscrito innumerables Declaraciones a
su favor, es poco lo avanzado y escasa la claridad sobre los
objetivos perseguidos.
Es el caso de la Mesa de Trabajo
Indígena que se espera complementar con una de Consumidores
y de Alcaldes que conjuntamente con los Consejos Consultivos
Laboral y Empresarial representan por ahora a la sociedad
civil organizada; sin embargo no queda claro cual es el espacio
de articulación entre estos organismos ni su proceso
de crecimiento. ¿Seguirán acaso creándose
nuevas instancias consultivas para campesinos, afrolatinos,
discapacitados, etc.?
Creemos que frente a tal nivel
de dispersión se hace reflexionar sobre la experiencia
europea o del cono sur quienes cuentan con un Comité
Económico y Social que teniendo por columna vertebral
a los trabajadores y empresarios incorpora a otros estamentos
de la sociedad civil de manera armónica y participativa.
Es evidente también que
en un proceso de modernización de la Comunidad Andina
en su versión individual o acompañado del Mercosur
va a requerir necesariamente de una reestructuración
integral que supone cambios en las competencias, estructura
de las actuales instituciones que la integran. No nos queda
duda que el Parlamento Andino debiera jugar un rol más
protagónico en la generación de la normativa
comunitaria; igualmente el Tribunal de Justicia Andino que
restringe su papel básicamente a resolver conflictos
comerciales sin competencias especificas en el área
social y de garantías del ciudadano comunitario andino.
Comentábamos líneas
arriba que el CCLA ha emitido 21 Opiniones. Lastimosamente
ninguna de ellas fue fruto de un pedido formal de alguno de
los órganos de dirección de la CAN y correspondieron
básicamente a iniciativas nuestras. Imaginémonos
por un momento que el CCLA no hubiese tenido dicha iniciativa.
Se hubiese podido dar el caso que la CAN aprobase Decisiones,
como las sociolaborales recientemente aprobadas, sin conocer
la opinión de los Consejos Consultivos. La pregunta
obvia es entonces ¿Porqué el nombre de Consultivo,
si nadie nos consulta?. Necesitamos hacer de la consulta una
obligación indispensable para dar trámite a
Decisiones vitales de la Comunidad Andina.
Otra enorme debilidad de la CAN
es identificar la dimensión social de la integración
exclusivamente con elementos que consoliden el libre comercio
y es así que explican la normativa en migraciones,
seguridad social y salud laboral. Es evidente sin embargo
que lo social trasciende dicha visión reduccionista.
La Comunidad Europea por ejemplo inicio sus trabajos en el
campo social con temas como el de igualdad de oportunidades
entre hombres y mujeres, legislando comunitariamente al respecto
y permitiendo al Tribunal Europeo generar una frondosa jurisprudencia
en un tema orientado claramente a mejorar las condiciones
laborales de sus ciudadanos.
El CCLA aspira hacer del espacio
comunitario andino una región que se inserte adecuadamente
en el proceso de globalización económica con
sociedades viables productivamente pero que también
se identifique a esta región como un área que
supero la pobreza y doto a sus ciudadanos de derechos y bienestar.
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