OTROS VIENTOS EN LA COMUNIDAD ANDINA
Ramiro Escobar*
Presencia del Presidente Chávez al frente del organismo traería novedades, y tempestades, en momento clave del organismo.
Desde el 18 de julio, el mandatario venezolano Hugo Chávez Frías es, por segunda vez, presidente de la Comunidad Andina de Naciones (CAN), a ritmo de joropo, pero también con notorios y desprejuiciados aires antiimperialistas que pueden agitar el ambiente, normalmente más diplomático, de esta renovada entidad de integración regional. Chávez asumió la conducción del grupo en la XVI Reunión del Consejo Presidencial Andino, realizada en esa fecha en esta capital, ante la presencia de los mandatarios Álvaro Uribe de Colombia; Alfredo Palacio de Ecuador; y Alejandro Toledo de Perú. Por Bolivia asistió el canciller Armando Loayza, en representación del presidente interino Eduardo Rodríguez.
También asistieron delegados del Mercado Común del Sur (MERCOSUR), organismo regional asociado a la CAN desde el 7 de julio -después de ocho meses de haber arribado a un acuerdo de complementación económica - así como representantes de México y Chile, en calidad de observadores, y Benita Ferrero-Waldner, comisaria de política de la Unión Europea (UE). Estos invitados confirmaron una dinámica política que ya marca al organismo regional.
Comunidad Andina se despereza
Según analistas políticos consultados, desde que en el 2004 asumió la secretaria general de la CAN el ex canciller peruano Allan Wagner, este organismo ha empezado a desperezarse, a abrir otros frentes integracionistas, empezando por el MERCOSUR, el más vecino, pero mirando también hacia Europa. La idea, dijeron, sería generar una menor dependencia de EEUU.
"Hay el propósito de no poner todas las esperanzas en un solo frente", sostuvo Hugo Cabieses, miembro del Foro Peruano de Relaciones Internacionales (FOPRI). En ese contexto, la presencia de Chávez al frente del organismo significaría un impulso para este nuevo proceso, aunque el particular estilo del mandatario podría complicar las cosas.
En la Cumbre de Lima, el presidente venezolano, ya investido como presidente pro témpore de la CAN, no sólo se animó a discursear largamente sino que, además, fue con varias propuestas bajo el brazo, algunas de las cuales ya están en curso. Una de ellas: la creación de Petroandina, corporación de empresas de hidrocarburos de la región.
Como aclaró el propio Chávez, no se trata de una "fusión de empresas" sino de una "alianza estratégica" de las entidades petroleras de los cinco países andinos (Venezuela, Ecuador, Colombia, Bolivia y Perú), con el fin de "garantizarle el suministro energético a nuestros pueblos". Pero evidentemente hay bastante más detrás de la propuesta.
Petrocaribe y Petrosur
Venezuela acordó, en junio pasado, la creación de Petrocaribe, una alianza que incluye a Cuba, República Dominicana y Surinam, además de otros 10 países caribeños. Y a la vez viene impulsando Petrosur, otra alianza que incluye a Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. Chávez quiere poner su riqueza petrolera "a disposición de Sudamérica y El Caribe".
Para Humberto Campodónico, economista peruano, estos son signos de una nueva corriente política regional. El problema, sin embargo, es que los modos del presidente venezolano, difieren de sus colegas de la región. El Acta de Lima, suscrita al final de la cumbre y que lleva el título de "Democracia, Desarrollo y Cohesión Social", lo demuestra.
El lenguaje del documento es cauto. Habla más bien de "agenda energética" y "toma nota" de la propuesta venezolana, sin tomar una decisión. Una reacción similar se percibe en la declaración sobre Telesur, la cadena televisiva latinoamericana que impulsa Chávez: la CAN estudiaría su "posible participación" a través de "distintas formas de aporte".
Unión Europea como alternativa
Todo esto ocurre cuando los países andinos buscan otras vías de integración y la UE se perfila como una alternativa para lograr acuerdos de otro tipo. La presencia de Ferrero-Waldner en Lima estuvo antecedida por lo menos por tres reuniones entre representantes europeos y de la CAN, dos de ellas relacionadas con la lucha contra el narcotráfico.
Además, la comisaria de política exterior de la UE también usó el término "alianza estratégica" para referirse a los nuevos acuerdos con la CAN, que podrían concretarse en marzo próximo, cuando se realice una cumbre entre estas dos instancias regionales en Viena. Para Cabieses, esto caminaría hacia un probable acuerdo de "carácter multipolar".
Alianza estratégica, carácter multipolar o, como insistió Ferrero-Waldner en Lima, "establecer tratados que vayan más allá de lo comercial". Parece haber sintonía entre este nuevo talante de la CAN, impulsado por Wagner, y la política de acuerdos que pretende impulsar la UE. Mientras, EEUU procura empujar tratados bilaterales.
Al entrar en observación la propuesta de Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), debido a que Brasil pretende armar un bloque para negociar en conjunto, Washington optó por los tratados de libre comercio (TLC) con un país o con pequeños grupos de países. Tres países de la CAN (Colombia, Ecuador y Perú) han subido a este barco, que surca hoy tempestades.
Así, mientras la negociación del TLC con dichos países no llega aún a buen puerto, sobrevienen los nuevos vientos de la CAN, que apuntan hacia la UE.
*NOTICIAS ALIADAS
Agosto del 2005
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