ZONA DE LIBRE COMERCIO ANDINO Y EL FUTURO DE LA INTEGRACIÓN

Creando un ambiente prometedor para el comercio intra y extra comunitario, el Perú acaba de ingresar a la Zona de Libre Comercio andina con el 100% de sus productos desgravados en un trato recíproco con los demás países miembros. Ello sucede en momentos en que el comercio intracomunitario ha tenido un significativo crecimiento, confirmando una tendencia de algunos años, y cuando los países han decidido crear una arancel externo común, en vista de un próximo intercambio comercial con la Unión Europea.
A pesar de que para el comercio exterior total aún no es preponderante para los países andinos, el comercio intracomunitario viene tomando mayor fuerza. El año pasado se dio un intercambio comercial valorizado en US$ 8 922 millones, siendo Ecuador y Perú los motores de dicha ampliación en el mercado andino, con tasas de 56% y 36% respectivamente.
Este crecimiento, de alrededor del 21%, superaría en poco más de US$ 1 600 millones al récord del 2004, y estaría basado en la recuperación del dinamismo exportador ecuatoriano, en el fortalecimiento de las corrientes entre Colombia, Ecuador y Perú y en el intercambio comercial colombo- venezuela.
Más allá de las cifras, esto puede significar un indicio del comienzo en la construcción de un mercado andino sólido, en el cual se puedan construir a futuro, no sólo relaciones comerciales, sino también, y lo que se espera de un proceso de integración, relaciones donde converjan políticas macro y microeconómicas y de aspectos sociales.
INGRESO DE PERÚ A ZONA DE LIBRE COMERCIO
En ese sentido, el ingreso pleno de Perú a la Zona de Libre Comercio, completa una etapa en la que se tiende a consolidar las estructuras y dinámicas del comercio andino, facilitando de esta manera la consolidación de cadenas productivas regionales y auspiciando una complementación productiva que el tiempo (y también las políticas sectoriales) dará un fortalecimiento natural a la conformación de redes comerciales.
Perú, que por mucho tiempo fue el único país que por propia voluntad se mantuvo al margen de esta zona comercial, hoy culminó el proceso de desgravación arancelaria previsto en la Decisión 414 y completó su incorporación plena a la ZLCA vigente desde 1993 entre Bolivia, Colombia, Ecuador y Venezuela.
De esta manera, se cumplió con el compromiso asumido y contribuyó al fortalecimiento de la integración comercial andina y por lo tanto, del mercado andino de 120 millones de habitantes, que registró un incremento de aproximadamente del 600% desde 1990 hasta la actualidad.
ARANCEL EXTERNO COMÚN
Este es un paso positivo, puesto que significa un entendimiento entre los intereses comerciales de los países de la subregión. Un paso que se enmarca en un escenario donde los ministros de Comercio Exterior acaban de acordar trabajar un nivel arancelario común especial para la Unión Europea, que facilite a la CAN y la UE lanzar en mayo del presente año las negociaciones de un Acuerdo de Asociación y libre comercio.
Si bien es una forma de adelantar o forzar el proceso hacia una Uni ón Aduanera, que ha sido entendido por algunas voces críticas como una salida rápida para enfrentar los compromisos con la Unión Europea, lo cierto es que al diseñar una política común arancelaria ello se convierte en lo que técnicamente ha sido denominado “punto inicial común de desgravación arancelaria”.
Pero siendo realistas y viendo cuáles han sido los caminos que han estado tomando los líderes de Perú, Ecuador y Colombia entre la integración regional y los TLCs, podemos mencionar con cierta esperanza de por medio que éste puede ser visto como un piloto de Unión Aduanera, del cual se espera que salgan relaciones auspiciosas no solo en el intercambio con los europeos, sino también y con mayor relevancia en la medida que a nivel sub regional se visualice que un trabajo aduanero conjunto es posible, y que ello se impondrá sobre cualquier tendencia política coyuntural de algún gobierno que difiera del proceso de Integración Andina.
PERÚ COMPLETÓ SU PLENA INCORPORACIÓN A LA ZONA DE LIBRE COMERCIO ANDINA
Lima, 10 ene. 2006.- La zona de libre comercio andina (ZLCA) quedó plenamente configurada y perfeccionada el 1 de enero del presente año, cuando el gobierno del Perú culminó el proceso de desgravación arancelaria previsto en la Decisión 414 y completó su incorporación plena a la ZLCA vigente desde 1993 entre Bolivia, Colombia, Ecuador y Venezuela.
Ello significa que la totalidad de los productos que comercializan entre sí Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela -siempre que sean originarios de la Comunidad Andina-, podrán circular libremente sin pagar aranceles ni gravámenes de ningún tipo.
La Zona de Libre Comercio Andina funciona entre Bolivia, Colombia, Ecuador y Venezuela desde 1993, año en que estos países terminaron de eliminar sus aranceles y abrieron recíprocamente sus mercados.
Perú, que no participaba de ella al haber suspendido sus compromisos con respecto al Programa de Liberación en agosto de 1992, acordó con sus socios andinos, mediante la Decisión 414 adoptada el 30 de julio de 1997, su incorporación gradual a la zona de libre comercio andina, en un proceso que debía culminar a más tardar el 31 de diciembre de 2005.
Tal como estaba previsto en dicha norma comunitaria, el Perú dispuso, mediante una comunicación dirigida a las autoridades aduaneras (Nº 001/2006-MINCETUR/VMCE) que, a partir del 1 de enero de 2006, las subpartidas Nandina que figuran en los anexos VI y VIII de la Decisión 414 de la Comisión de la CAN gocen de un 100 por ciento de margen de preferencia para los países andinos, a fin de completar el proceso de desgravación.
De esta manera, el Perú cumplió con el compromiso asumido y contribuyó al fortalecimiento de la integración comercial andina y por lo tanto, del mercado andino de 120 millones de habitantes, que registró en el año 2005 un intercambio intracomunitario que alcanzó la cifra récord de alrededor de US 9 mil millones de dólares, lo que representa un crecimiento de 20 por ciento en relación a 2004 y cercano al 600 por ciento respecto a 1990. |