Unión Europea:
América Latina debe definir su integración regional
Bruselas (AFP).- “Lo importante es medir el nivel de ambición de los amigos de América Latina respecto a un proceso de integración regional”, afirmó este jueves el director general de Relaciones Exteriores de la Comisión Europea, Eneko Landaburu, al referirse a los objetivos de la próxima cumbre eurolatinoamericana de Viena y los problemas que sufren el Mercosur y la Comunidad Andina de Naciones (CAN).
A una semana de la IV cumbre UE-América Latina, el personero admitió que la UE concentra sus esperanzas de avances reales en cuanto a acuerdos comerciales con Centroamérica, y que no habrá “incentivos” para ningún miembro de la CAN, tal como pretenden Perú, Colombia y Ecuador tras el alejamiento de Venezuela del bloque y las dudas manifestadas por Bolivia.
“Tendremos con América Central, espero, el acuerdo de lanzar el proceso de negociación, un paso muy positivo y muy importante”, señaló el responsable de la Comisión Europea al referirse al posible anuncio en Viena de la apertura de discusiones de un Tratado de Libre Comercio (TLC) entre la UE y esa región.
Si el camino parece allanado para Centroamérica, el panorama es completamente opuesto para la CAN, que también pretendía lanzar negociaciones de un TLC con los europeos en la cumbre que se llevará a cabo del 11 al 13 de mayo en la capital austriaca.
“En la Comunidad Andina, tenemos dificultades por el hecho de que hay disensiones internas entre los socios. Venezuela prefirió retirarse y el presidente (boliviano Evo) Morales nos ha dicho que preferiría que encuentren un acuerdo entre ellos antes de poder ir avanzando más en el proceso de relaciones entre la UE y la CAN”, explicó Landaburu.
Ante esta situación, Perú, Ecuador y Colombia han pedido a la UE seguir adelante con el proceso con una CAN-3, pero desde la Comisión Europea la decisión es “no dar ningún incentivo” que pueda intervenir en la estructura del bloque andino.
“Lo que debemos saber es qué es la comunidad andina. ¿Van a seguir siendo cinco países, van a ser cuatro, tres? Nosotros no nos tenemos que meter. Es decisión soberana de los socios. Una vez que esto se haya aclarado, veremos; pero no vamos a dar ningún incentivo a nadie porque no queremos intervenir en un proceso que tiene que ser soberanía de los socios”, aclaró.
En cuanto a otra de las expectativas previas a la cumbre, la de avances en las complicadas negociaciones de un TLC entre la UE y el Mercosur, Landaburu también se mostró pesimista y recordó el vínculo que existe entre ese proceso y la Ronda de Doha de la Organización Mundial del Comercio.
“Sabemos que hay problemas comerciales en Mercosur y que impiden que lleguemos a un acuerdo comercial por una razón fundamental, que es la prolongación de la negociación de Doha. Hay una relación muy directa entre lo que pasa en Doha en las negociaciones de multilateralismo y las relaciones comerciales entre regiones”, explicó.
Pese a este panorama más bien decepcionante teniendo en cuenta las aspiraciones de ambas regiones tras la cumbre de Guadalajara en 2004, Landaburu manifestó su esperanza de que Viena “sea una ocasión para que podamos todos, y los jefes de Estado y de Gobierno en especial, entender un poco mejor cuál es la situación”.
“Lo importante es medir el nivel de ambición de los amigos de América Latina respecto a un proceso de integración regional. Nosotros seguiremos con nuestras prioridades para contribuir a la mejora de la cohesión social y la presencia de Europa para consolidar el multilateralismo como principio para ayudar resolver algunos problemas”, señaló el responsable de la Comisión.
Por último, Landaburu se refirió brevemente a la decisión del presidente Evo Morales de nacionalizar los hidrocarburos bolivianos, y aseguró que este tema será tratado durante la cumbre aunque descartó que se toque en el plenario.
“Este tema seguramente será abordado con los responsables de esto, no en la cumbre en sí, sino en los encuentros bilaterales”, concluyó. |