OPORTUNIDADES PARA LA MAYORÍA

América Latina ha logrado la estabilidad macroeconómica. Pero esto no alcanza para resolver los problemas de la gente que vive en la pobreza o al borde de la pobreza. De hecho, los índices de pobreza y desigualdad apenas si han cambiado en 45 años. ¿Cómo hacemos para que esta gran mayoría –que abarca a 70% de nuestra gente o unas 360 millones de personas- pueda tener más oportunidades económicas?
Creo que es hora de adoptar un nuevo enfoque: menos macro y más micro. En síntesis, tenemos que atacar directamente los obstáculos que impiden que la mayoría pueda mejorar su calidad de vida.
La iniciativa que estamos lanzando propone buscar soluciones prácticas a problemas concretos.
Vivienda: En los países desarrollados, la vivienda es el activo más importante de la mayoría de las familias y piedra angular de sus economías. Pero en América Latina y el Caribe, 65% de los hogares están excluidos de los mercados de vivienda formal. 30 millones de familias habitan en viviendas deficientes.
Infraestructura: Me refiero a agua, alcantarillado, electricidad, transporte público y caminos rurales. En nuestra región, 70 millones de personas carecen de servicios de electricidad confiables, 105 millones no tienen agua potable y 153 millones no tienen servicios de saneamiento.
Servicios financieros: 90% de los microempresarios de América Latina no tienen acceso al crédito formal. Sus familias no tienen cuentas de ahorro.
Empleo y empresa: La mayoría de las empresas de nuestra región operan en la economía informal, donde los salarios magros, la baja productividad y la falta de beneficios sociales son la norma.
Tecnología: Más de 60% de los hogares de nuestra región carece de teléfono. Sólo 15% de la población tiene acceso a Internet.
Identidad: En América Latina 15% de los niños menores de 5 años –unos 8 millones de niños- no tienen certificado de nacimiento. Millones de personas carecen de documentos de identidad, fundamentales para acceder a servicios básicos, empleos formales y para votar.
¿Qué podemos hacer? Vamos a concentrarnos en estas 6 áreas, donde creo que el BID puede marcar una diferencia.
En vivienda, nos proponemos hacer algo distinto a lo tradicional: financiar proyectos para dinamizar los mercados de terrenos urbanos, acelerar el mejoramiento paulatino de viviendas y ampliar la participación del sector privado en el mercado de vivienda popular.
Vamos a duplicar nuestros préstamos para infraestructura social (agua, saneamiento, electricidad, transporte urbano y carreteras rurales) a US$1.000 millones para el 2011.
Vamos a contribuir a triplicar el volumen de microcrédito en la región, con el objetivo de llegar a US$15.000 millones en 5 años. También vamos a trabajar para reducir el costo promedio de las remesas de 5,6% en la actualidad a 3%.
Para la Pyme, vamos a crear un nuevo programa de préstamos de US$1.000 millones. Además, vamos a aumentar en 50% el financiamiento para capacitación laboral para llegar a US$2.000 millones en los próximos 5 años.
En identidad, vamos a financiar proyectos con los países para resolver el problema de los ciudadanos indocumentados.
Nosotros no tenemos todas las respuestas. Por eso propongo trabajar con gobiernos, empresas del sector privado y organizaciones de la sociedad civil, para apalancar la experiencia, los recursos y las ventajas comparativas de cada uno.
Para catalizar esa colaboración, vamos a crear una Red de centros de innovación y oportunidad, donde no sólo se van a analizar los problemas de la mayoría sino que se van a lanzar proyectos piloto en cada una de las áreas específicas. Las lecciones que saquemos de esas experiencias servirán para orientar operaciones a mayor escala.
Por: Luis Alberto Moreno
Presidente del Banco Interamericano de Desarrollo-BID |