DERECHOS HUMANOS Y EMPRESA
Sorely Calixto Peñafiel (*)
La legislación tanto nacional como internacional, relacionada al cumplimiento de los derechos humanos así como los procedimientos de aplicación se han venido desarrollando para los gobiernos pero no para las empresas, por esta razón esta iniciativa fomentada por el programa Human Rights & Business del Instituto Danés para los Derechos Humanos (DIHR), representa un buen comienzo para evaluar el cumplimiento de los derechos humanos en las empresas.
La Human Right Compliance Assessment (HRCA) es una herramienta de auto-evaluación que ha sido diseñada para ayudar a las empresas a detectar las posibles violaciones de derechos humanos causadas por el impacto de sus actividades en los empleados, las comunidades locales y en todas las demás partes implicadas. Esta base de datos contiene más de 350 preguntas y 1000 indicadores de Derechos Humanos, y se han desarrollado a partir de la Declaración de los Derechos Humanos, Pactos Internacionales de 1966 y más de 80 tratados y convenios relevantes.
El HRCA se presenta como un programa informático interactivo, donde la empresa se inscribe y dependiendo del sector en el que se desenvuelva, la base se ajusta a la actividad de la empresa.
Para hacer más practica esta herramienta, el DIHR; opto por elaborar un cuestionario mas pequeño al que denomina ‘Quick Check’ incluye aproximadamente un 10% de todas las preguntas incluidas en la base de datos completa del HRCA. Contiene 28 preguntas y 240 indicadores.
El ‘Quick Check’ contempla violaciones relacionadas con las siguientes áreas:
- Prácticas laborales: los derechos de las personas contratadas por la empresa o que buscan empleo en la empresa;
- Impacto en la comunidad: los derechos de las personas que viven en sociedades (incluidas las sociedades definidas por límites políticos, culturales o geográficos) que están afectadas por las actividades o los productos de la empresa;
- Gestión de la cadena de suministro: los derechos de las personas afectadas por operaciones de los socios empresariales, ya sea como empleados, comunidades locales u otras partes implicadas.
En el primer punto que corresponde a las prácticas laborales, en el cuestionario se considera 6 prácticas laborales que violan los derechos humanos; trabajo forzoso, trabajo Infantil y Juvenil, discriminación, libertad de asociación, salud y seguridad en el lugar de trabajo y las condiciones de empleo y trabajo.
En cuanto impacto a la comunidad se considera seguridad, administración de la tierra, salud y seguridad ambiental, corrupción y soborno, derechos de propiedad intelectual y responsabilidad de productos.
Los indicadores elaborados son de tres tipos: de política, procedimiento y acción. Los indicadores de políticas pretenden determinar si la empresa ha establecido directrices. Los indicadores de procedimiento permiten saber si la empresa ha aplicado procedimientos adecuados y suficientes para poner en practica las políticas; finalmente los indicadores de acción verifican las acciones de la empresa.
Esta herramienta por ser de auto evaluación (es decir esta estructurada de tal manera que debe ser respondida por el personal de una empresa) no representa una visión integral del problema por lo que debe incluir la participación en su resolución no solo de los sindicatos sino también de las comunidades implicadas en las actividades de la empresa, lo cual significaría una participación conjunta y sinérgica tanto del empresariado, los trabajadores y la sociedad civil; donde se evalúen las problemáticas planteadas y los resultados sean producto del consenso entre las partes. Esto garantiza una estabilidad para las nuevas inversiones pues contarían con el respaldo de las comunidades y sus trabajadores.
El Quick Check al ser correctamente desarrollado podría servir de parámetro de cuantificación y comparación de la responsabilidad que tienen las empresas con la sociedad. Se podría elaborar un ranking con los resultados arrojados por las empresas sujetas a este cuestionario, a nivel de los países de la CAN que permitan una fiscalización del cumplimiento de los derechos humanos a nivel regional, muchas de las empresas trasnacionales operan al mismo tiempo en varios países y es muy probable que los resultados para una misma trasnacional sean diferentes dependiendo del país donde operen, ya que la problemática de derechos humanos varia de un país a otro. Pero esta herramienta supera esta dificultad ya que permite determinar el peso o la relevancia de los indicadores, dependiendo si se trata de una sociedad con poco desarrollo de legislación en derechos laborales o de conflicto racial.
Finalmente esta herramienta es una iniciativa muy útil que ayudaría a muchas empresas a cuantificar su responsabilidad social.
Puede encontrar más información sobre el objetivo y el desarrollo de la HRCA en “Building a Tool for Better Business Practice: the human rights compliance assessment” (M. Jungk, 2003). Puede obtener el ‘Quick Check’ (En inglés) y podrá usarlo como programa informático interactivo en:
www.humanrightsbusiness.org
(*) Economista-ILA.
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