Editorial:
La Integración entre los países miembros de la CAN y el Acuerdo de Asociación con la Unión Europea.
Integración:
Pequeños avances en la integración energética.
Adhesión de Bolivia al MERCOSUR: oportunidades y desafíos.
Economía:
Informalidad en el Mercado Laboral Boliviano.
Tema de Interés:
Día Mundial contra el Trabajo Infantil.
Colombia - OIT.
Actividades:
XVI Reunión Ordinaria CCLA.
Encuentro Regional COMUANDE.
Capitulo Venezuela – COMUANDE.
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INFORMALIDAD EN EL MERCADO LABORAL BOLIVIANO

Fernando Landa Casazola (*)

1. Introducción

En la formulación de políticas de empleo es usual hablar sobre mejorar las condiciones de vida de la población, tanto en términos de ingreso como la posibilidad de protegerlos ante riesgos de enfermedad o muerte. El sector que se encuentra usualmente vulnerable a estos hechos es el sector informal. Es por esta razón que diversas instituciones han intentado medir el tamaño y características del empleo informal para de esta manera asignar recursos eficientemente.

La primera aproximación a la participación del sector informal a la economía nacional, fue realizada por Loayza (1997)(1), sobre la base de un modelo estadístico que considera el tamaño relativo del sector informal (relación entre nivel de producción del sector informal y el PIB total) como variable “latente” que potencialmente tiene múltiples causas y por lo que puede ser explicada por múltiples factores. Los resultados mostraban que Bolivia es el país que presenta mayor grado de informalidad y el aporte a la economía es de 65.6% del PIB.

Para la medición de la población ocupada en el sector informal, en el presente documento se utiliza la clasificación definida por la Decimoquinta Conferencia Internacional de Estadísticos del Trabajo (15ª CIET, 1993). En esa oportunidad se adoptó una definición estadística internacional del sector informal que se incluyó posteriormente en el Sistema de Cuentas Nacionales de las Unidas. Con el objetivo de poder identificar al sector informal por separado en las cuentas a efectos de cuantificar su contribución al producto nacional bruto, se acordó que se debería tener en cuenta las características de la unidades de producción (empresas) en las cuales se desarrollaban las actividades (perspectiva empresarial) en lugar de las características de las personas afectadas o de sus puestos de trabajo (perspectiva laboral).

La OIT además, hace una diferenciación entre “economía informal”, “empleo informal”, “sector informal” y “trabajo no protegido”. La expresión “economía informal” se utiliza para hacer referencia al concepto general de informalidad que incluye tanto relaciones de producción como las relaciones de empleo.

Relacionando la anterior definición con la información disponible en las encuestas a hogares que hay en Bolivia, se tiene la siguiente definición operativa(2):

Según la definición de mercado de trabajo:

  1. Doméstico: Incluye a las empleadas domésticas.
  2. Estatal: Incluye a la población ocupada que trabaja en la Administración Pública.
  3. Familiar: Incluye a los trabajadores por cuenta propia y los trabajadores familiares sin remuneración.
  4. Semiempresarial: Incluye a los ocupados en establecimientos con menos de 4 personas.
  5. Empresarial: Incluye a los ocupados en establecimientos con más de 5 personas.


Luego, la población ocupada informal contiene a los mercados de trabajo Familiar y Semiempresarial. En tanto que la población ocupada informal abarca los mercados de trabajo: Estatal y Semiempresarial y, los hogares son separados en otra categoría

Según estimaciones de instituciones como la OIT y el Banco Mundial, a nivel regional, el tamaño del sector informal muestra a Bolivia como el país con los niveles más altos de informalidad en la región.

OIT (2002)(3) presenta una revisión detallada de la informalidad en el mundo además de vincular con la política que esta institución presenta denominada “empleo decente”. Los datos de la OIT acerca del empleo en el sector informal como porcentaje del empleo total se refieren únicamente a 42 de de los 54 países de los cuales se dispone de información. De estos 42 países, 17 tenían más de mitad de su empleo total en el sector informal, y tan sólo 4 países tenían menos del 10 por ciento del empleo total en el sector. Entre las regiones, los países del África Occidental y Oriental, del Asia Meridional y de la Región Andina tienden a presentar los porcentajes más elevados de empleo informal dentro del empleo total. Según la OIT(2004)(4), el 66.7% de la población ocupada desarrollaba sus actividades en el sector informal, nivel que determina que Bolivia sea el país que posee los niveles más altos de informalidad de la región de América Latina y El Caribe (Figura 1).

Figura 1
América Latina y El Caribe: Población Ocupada en el sector informal

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Fuente: OIT (2004)

 

Según la definición de informalidad que se utiliza en Bolivia, que considera tanto el tamaño del establecimiento y la situación en el empleo (categoría ocupacional), la población ocupada en el sector informal está aproximadamente en 63%. Estos valores guardan estrecha relación con los valores obtenidos por la OIT en sus informes anuales.


2. El sector informal urbano en Bolivia.

Comparando con el comportamiento que tuvo la economía boliviana entre los años 1996 a 2005, en los años de recesión económica (1999-2003) cuando la tasa de crecimiento del PIB per cápita era menor al 1%, crecieron tanto los niveles de desempleo abierto como el porcentaje de población ocupada en el sector informal. En el caso del primer indicador, la tasa de desempleo urbana pasó de 3.7% a 8.7% en 2003 y luego bajó a 8.15% en 2005. En tanto que, la población ocupada en el sector informal pasó de 60% en 1997 a 63% en 2003 y 59.3 en 2005.

Figura 2: Población Ocupada en el sector informal

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Fuente: UDAPE(5) en base a INE-Encuestas a Hogares. (p) Preliminar

Considerando varias características de la población ocupada en el sector informal, reobservan algunas características que podrían definir a una persona tipo que desarrolla sus actividades en el sector informal. Una de estas características es el género, pues si bien del total de ocupados informales la mayor parte son hombres, sin embargo, del total de mujeres que trabajan en Bolivia, más del 60% está inserta en el sector informal situación que se vio agravada en los períodos de recesión en los cuales las mujeres con baja calificación tuvieron que acogerse en actividades informales (Ver Tabla 1).

Otras de las características propias de los informales es su tramo etáreo, pues en su mayoría poseen entre 25 y 44 años de edad. Este hecho pudiera resultar un tanto extraño pues se esperaría que los jóvenes tengan mayor posibilidad de ser informales dada su escasa experiencia, sin embargo según los datos analizados se puede concluir que los niveles de informalidad son elevados en cada uno de los tramos etéreos considerándolos por separado. Esto significa que por ejemplo, del total de ocupados mayores a 65 años de edad, el 67% trabaja como informal lo cual tiene relación con la posibilidad de formar empresas familiares.

La siguiente característica analizada es la condición étnica medida a través del idioma que habla habitualmente la persona, con lo cual del total de informales cerca al 60% son indígenas. Incluso este resultado podría llevar a pensar en una forma de segmentación del mercado, ya sea por discriminación laboral o simplemente porque en estos grupos poblaciones es común la conformación de empresas en base a redes sociales o familiares.

Finalmente, quienes tienen mayor posibilidad de insertarse en el sector informal son los menos calificados, quienes generalmente se dedican a actividades de comercio o servicios.

Tabla 1: Composición de la población ocupada en el sector informal, según características (%)


Indicador

1996

1997

1999

2000

2001

2002

2003 (p)

2005 (p)

% informalidad

63.0

60.0

63.3

60.8

61.3

64.1

63.2

59.3

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Composición de la población ocupada en sector informal
por grupos de edad y sexo, en porcentaje

 Hombres

51.1

52.0

51.4

53.5

50.5

51.5

52.8

52.7

 Mujeres

48.9

48.0

48.6

46.5

49.5

48.5

47.2

47.3

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 <25 años

28.7

22.9

25.1

23.4

28.7

23.5

26.1

21.3

 25-44 años

44.7

47.1

47.1

46.9

44.3

47.4

45.2

47.1

 >45 años

26.6

30.0

27.8

29.6

27.0

29.1

28.7

31.6

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Composición de la población ocupada en sector informal
por Condición étnica, en porcentaje

 Indígena

41.3

45.9

57.9

56.6

52.8

53.0

58.9

64.4

 No indígena

58.7

54.1

42.1

43.4

47.2

47.0

41.1

35.6

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Composición de la población ocupada en sector informal
por Nivel de Educación, en porcentaje

 Primaria o menos

59.4

57.4

54.6

52.4

53.1

53.8

55.5

49.5

 Secundaria

28.4

31.7

32.1

36.4

32.5

33.1

32.6

36.0

 Superior

12.3

11.0

13.3

11.2

14.4

13.1

11.9

14.6

Fuente: UDAPE en base a INE-Encuestas a Hogares. (p) Preliminar


3. Conclusión.

En este documento se presentó una breve explicación sobre el mercado informal urbano en Bolivia, que según varias definiciones existentes es el país que registra los mayores niveles de informalidad en América Latina y El Caribe.
Si bien existe un claro vínculo entre la actividad económica y el mercado laboral, los altos niveles de pobreza de Bolivia que van ligados con un estrecho mercado interno, obligan que por varias generaciones las personas deban continuar con los trabajos de sus antecesores que en la mayoría de los casos fueron informales. De esta manera alrededor del 60% de la población ocupada en Bolivia es informal.

Algunas de las características propias de los informales, llevan a asegurar que se tratan principalmente de mujeres, con bajos niveles de calificación e indígenas. Estas personas principalmente desarrollan sus actividades en actividades de comercio, agropecuaria y transporte. Este grupo de población en condición de exclusión, tal cual plantean algunos autores, posee como es de esperarse menores ingresos laborales en relación con sus pares formales lo cual lleva a pensar que tienen una alta probabilidad de ser pobres.

A pesar de estos datos que pudieran resultar negativos, debe entenderse por otra parte que en algunos casos la informalidad puede ser considerada como una fuente que asegure ingresos para ellos y sus familias que en el transcurso del tiempo, incluso por la experiencia desarrollada en algún campo podría llevar a generaciones posteriores a salir de la trampa de la pobreza.

(*) El autor es Economista de pobreza, desempleo y desigualdad en la Unidad de Análisis de Políticas Sociales y Económicas (UDAPE) de Bolivia. Comentarios a flanda@udape.gov.bo. Las opiniones expresadas en este documento no corresponden necesariamente a las de UDAPE


1 Loayza, Norman (1997). “The economics of the informal sector”. Policy Research Working Paper. The World Bank.
2 INE (1997). “Encuesta Nacional de Empleo III”.
3 OIT (2002). “El trabajo decente y la economía informal”. 90ª Reunión 2002. Informe VI. Ginebra.
4 OIT (2004). “Panorama laboral”
5 UDAPE (2006) “Evaluación Económica al Tercer Trimestre de 2006. Informe Especial de Empleo”.

 
   

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